En
esta entrada del blog, les hablaré de mi mamá, el motivo por el cual les
hablaré de ella es porque en estos últimos días ha estado delicada de salud e
incluso estuvo en el hospital unos días.
Mi
mamá se llama Estela y tiene 63 años, lo que demuestra que es mayor de lo que comúnmente
son las mamás. El hecho de que ella sea una mamá de edad avanzada, es porque
ella y papá durante mucho tiempo intentaron tener hijos, pero eso les era
imposible, sin embargo, después de mucho tiempo e intentos, se dieron por
vencidos, y cuando eso sucedió finalmente mi mamá pudo embarazarse y nací yo.
Quizás
lo anterior haya influido mucho en la forma de ser conmigo, porque no por el
hecho de que últimamente ha estado enferma es como considero que sea una buena
mamá, sino que siempre lo he pensado y sentido.
Ella
suele ser cariñosa y comprensiva, a pesar de ello, no es consentidora, siempre que
necesito y cree conveniente un jalón de orejas, como comúnmente suele decir
ella, lo hace, ya que ella tiene un carácter muy fuerte y es muy disciplinada y
estricta cuando debe de serlo.
Muchos
de mis amigos, al inició cuando la conocen les da miedo porque tiene una voz
muy fuerte y parece que siempre anda enojada, pero no es así, su voz es grave y
suele imponer. Pero una vez que la conocen suelen simpatizar con ella, aunque
saben que con lo que ella dice, es decir, sus reglas así mí no sé juega, así
que siempre que salgo y ella dice a una hora determinada para llegar a casa,
así debe de ser.
Quizás
todas las mamás tienen una mezcla de amor, comprensión y dulzura y a su vez de
disciplina y reglas, pero para mí, mi mamá las combina muy bien y siempre ha
sido como una amiga para mí, apoyándome y alentándome a seguir con mis sueños y
mis metas, por ello ahora que estuvo enferma, yo estaba muy preocupada por su
salud, lo bueno es que ahora se encuentra un poco mejor y ya se encuentra en
casita.
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