miércoles, 19 de octubre de 2011

Días después de la euforia, las consecuencias


A unos días de haber regresado de Cancún-Playa del Carmen, ahora siento los estragos de las desveladas y todas las salidas nocturnas que tuvimos. Por ejemplo, el lunes llegué tarde a mi clase de francés al CELE, la cual tomo de 8:30  a 10:00 hrs, llegué a las 9:15, posteriormente, tuve el cinismos, de estar bostezando a cada rato como si me pagaran por hacerlo, aunque he de confesar que realmente me daba mucha pena porque jamás lo había hecho en esa clase, inclusive el profesor se extraño de que estuviera haciéndolo.

Posteriormente, en mi clase de Medio Ambiente, que tomo de 11:00 am a 1:00 pm, surgió el mismo inconveniente, aunque era un poco menos, porque me encontraba más preocupada y atenta anotando la mayoría de las cosas que decía la profesora, porque aunque parezca mentira, el no estar un semana en clases si me descontroló y me hizo sentir perdida.

Asimismo, en mis siguientes dos clases, la cuestión fue la misma, dormitaba y no podía evitarlo, a pesar de que trataba de no hacer y comía muchos dulces para que me despertarán, resultando inútil.

Por otro lado, el día martes, fue aún más pesado y más difícil de disimular mi cansancio y mi sueño, ocurriéndome algo muy chistoso. Me encontraba en mi clase de Negociaciones Internacionales de 11:00 am a 1 de la tarde y podría jurar que me cerré los ojos y reposé mi cabeza sobre mi mano derecha y de repente el profesor, el cual no quiero mencionar su nombre, pero usa muletas y ya es una persona de edad, dió un golpe fuerte en el escritorio y al encontrarme casi dormida, me espanté y brinque del susto, pensando que ese golpe iba dirigido a mi persona, con la intención de despertarme, sin embargo, no fue así.

A pesar de que el golpe no tenía la intención de despertarme, si logró despertarme con un sobresalto peculiar, provocando la risa de las personas que se encontraban sentadas a mí alrededor, como lo eran mis amigas. Cabe señalar, que yo pensé que había reído porque me había despertado el golpe, pero posteriormente me preguntaron que porque había brincado y les dije que porque me encontraba durmiendo, y ellas afirman que yo tenía los ojos abiertos, siento esto una cuestión muy rara que nos provocó más risas, ya que descubrieron que puedo dormir en clase con los ojos abiertos, es decir, he desarrollado una habilidad que no cualquiera podría hacer ¡jaja!.

1 comentario:

  1. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA no puedo parar de reír al recordar tu brinquito jajajajajajajajaja ¡y sobre todo por el desarrollo de esa habilidad que yo también quiero! No es de Dios estarme durmiendo en mi clase de Medio Oriente, leíste bien, ¡Medio Oriente! con mi profesora favorita de toda la vida y la mejor clase del mundo mundial :( me siento pésimo porque no me duermo porque me aburra, sino porque realmente mis ojos se cierras así solitos u.u
    Btw, tienes que enseñarme esa habilidad, la necesito urgente para este final de semestre xD.

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