domingo, 1 de abril de 2012

Un verdadero fin de semana


Desde hace mucho tiempo, quizás desde un poco antes del inicio del presente semestre no disfrutaba un fin de semana como el que está a punto de terminar. Primero que nada, el viernes a pesar de que solo tenía planeado ir algunas horas a la primera pre-fiesta de la generación, resultó que una vez dentro del ambiente de la fiesta y a través de una llamada pude conseguir el permiso para poderme quedar hasta que acabará la fiesta.

Gracias al permiso que conseguí y debido a la lejos que vivo y al ofrecimiento tan gentil de mi amiga Susi de que tanto Denise como yo podíamos pasar las últimas horas de la madrugada que faltaban para que hubiera transporte público y pudiéramos partir a nuestros respectivos horas, pudimos conocer a la familia de Susi, después de casi toda la carrera de conocernos.

Por otro lado, el sábado también asistí a la celebración de una boda. La boda fue en el pueblo donde vivo, por lo cual la boda fue una celebración muy tradicional, tal y como se celebran las bodas en mi pueblo, con carnitas como platillo principal y acompañado con mucho baile, sin embargo, en esta ocasión, el baile fue más que la comida, teniendo alrededor de 5 grupos musicales que alternaban más o menos cada hora y media.

Debido a la variedad musical y al ambiente que se dio en la fiesta, la estancia de mi familia y la mía se hizo más agradable y se prolongo más del tiempo previsto, lo cual no me disgusto en lo más mínimo pero después de unas horas sentía tanto sueño, como si solo hubiera dormido al día anterior 3 horas y medio ¡jaja!, bueno la verdad es que así había sido, pero entre tanta fiesta ni sé sentía el cansancio, pero cuando llegué a mi casa me dormí profundamente.

El domingo después de muchos pero muchos fines de semana de despertarme alrededor de las 8 de la mañana, por fin tuve la oportunidad de poderme despertar hasta las 10 de la mañana, pese a ello, no pude escaparme de preparar el desayuno como es mi rutina de todos los domingos y de paso aprovechando las “vacaciones”, mi madre decidió también tomarse unas vacaciones de la cocina y me cedió su lugar para preparara no solo el desayuno sino que también la comida.

Finalmente, por la tarde fui al cine con mi prima y mis dos sobrinitos a ver una película infantil que deseaban ver los pequeños, la cual aunque no tenía muchos efectos o cosas que te entretuvieran tanto, como ahora lo hacen por lo general las películas infantiles, la película tenía un buen mensaje ambiental.


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