domingo, 12 de febrero de 2012

Malas opiniones que te pueden hacer tambalear


Tal como lo había comentado la entrada pasada, mi día viernes no pintaba del todo bien, aunque he de confesar que tenía las esperanzas de las pocas horas que quedaban del día resultaran mejor que las que ya habían transcurrido, lo cual no fue así y les contaré porque.

Al salir de la clase de Seminario, las cosas parecían componerse, finalmente mis clases habían terminado y me podía dirigir hacia mi hogar con toda tranquilidad y felicidad a pesar del largo trayecto que me toca recorrer a diario, sin embargo, al salir de la clase, me encontré con una amiga que vive más o menos cerca de donde yo vivo y por la cual asiste diariamente su papá a recogerla a la Facultad,  después de salir de trabajar.

En el momento en que me la encontré ella me ofreció, cortésmente, que si quería irme con ellos, es decir, darme un ray a mi casa, lo cual acepté gustosamente sin ninguna duda o complicación, ya que es muchísimo más relajante y placentero que el ir de transborde en transborde en el transporte público. Pero quizás este es el único detalle bueno, después de lo que se veía venir.

Una vez ya sentada plácidamente en su camioneta, su papá empezó a cuestionarme acerca de cuáles eran mis planes para dentro de una año que acabara la carrera y sobre que iba a ser la tesis, a lo que yo respondí que mi plan inmediato al termino de los créditos y materias obligatorias, seguiría trabajando en la elaboración de mi tesis y pensaba hacer algunas prácticas profesionales o alguna otra actividad que me permitiera seguir desarrollando su tesis.

Mi respuesta no le gusto mucho que digamos al señor, sin embargo, la siguiente pregunta que me hizo fue lo que realmente desato su inconformidad y mi incomodidad, ya que me cuestionó sobre de que iba a hacer la tesis, y al responde que sobre las políticas de integración hacia la comunidad musulmana, él me cuestiono que cual era la utilidad de mi tema, si en verdad servía para la carrera y que si no era mucho mejor que realizará mi tema sobre cuestiones económicas o negocios internacionales. Siendo importante el señalar que el señor es contador.

Asimismo, también me dijo que para que quería titularme, si al él, únicamente dos veces en su vida laboral había ocupado su cédula profesional, que lo que más te piden es experiencia laboral no tu tesis o tu título, y que si toda mi vida quería ser estudiante. La situación anterior realmente me molesto un poco, sin embargo, creo que tuve las palabras correctas para lidiar con su forma de pensar y con la actitud agresiva y burlona que tuvo hacia mí, por querer titularme.

Pese a que como ya lo mencioné si me molesto mucho sus comentarios, aprendí una lección en ese día la cual fue que en la vida nos vamos a encontrar siempre buena o malas opiniones, sin embargo, siempre se debe de sacar algo bueno de todo y por ejemplo en este caso, pude percatarme que siempre que yo me encuentre segura sobre mi tema de tesis, y que cuente con el apoyo de personas que comparten el mismo sentido de convicción, no habrá opinión mala que me haga cambiar de opinión o de decisiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario